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miércoles, 20 de enero de 2010

Ahí estás túuuuu

17 mayo 2006

Ahí estás tuuu, uuuuuu.

Antes de nacer ya había estado allí. Desde el vientre de mi madre ya sentía aquello. Debe ser por eso que puedo pasar horas sentado en la arena, mirando la mar horas y horas, sin decir nada, viendo como los rayos del sol la hacen brillar bajo el cielo azul del Sur. Sintiendo. La caliente arena bajo mis pies, a veces ardiente arena, otras, la fría arena negra. Sintiendo. La brisa de la playa, a veces suave y caliente como el fuego, otras, desapacible Eólo. Sintiendo. La sal en mi piel, oliendo la mar, viendo las gaviotas planear, escuchando su canto.

Luego a zambullirse bajo el agua, saltar las olas mensajeras de ultramar que llegan a la playa rompiendo espumosas, y, de repente, el silencio. Silencio absoluto precedido de una explosión de sensaciones al sumergirte en el Azul. Escuchas el silencio. Silencio tranquilo. Silencio pausado. El tiempo se detiene. Escuchas tu interior, tu coco, tu cerebro. Escuchas la nada, el cero, el principio. Y después, ah, el Sol. El estruendo, la vida, el mundo vuelve a latir al sacar tu cabeza a la superficie.
Pues sí, ahí estás tú. Y seguiré estando por mucho tiempo. Seguiré estando mientras sigan estando la mar, la arena, las rocas, las gaviotas, la sal, la brisa, el viento, la noche estrellada, el silencio, los pulpos, la playa, los pescaos, el sol en lo alto, que te deja ciego y te quema, los cangrejos, las chicharras chillando, los pies sucios de arena, y de tierra colorá, las caracolas de Los Escullos, los alacranes, las medusas dando por saco, las medusas preciosas viéndolas flotar entre aguas trasparentes, las lapas, las paredes blancas, los zafiros, los pitacos, los erizos, las chumberas, y sus higos, las torres vigías, las dunas, el morrón de los Genoveses y la roca de Mónsul.
Y seguiré estando si, además, están ellos. Los amigos. Los que esperan un año para volver a verte. Los que te preguntan siempre por tu familia. Los que saben como te gusta aquello. Los que disfrutan de tu compañía. Los que se van de juerga contigo. Los que te llevan en su barco. Los que te llevan en su Jeep. Los que te enseñan el significado de la palabra Jaima. Los que te enseñan el significado de la palabra Joe. Los que comparten contigo el increible planear de un pez volador. Los que te enseñan a decir jibia en vez de sepia. Los que te llaman desde 1000 kilometros cuando el puto barça gana la Champions. Los que te pasean en moto de agua. Los que te acogen en su casa. Los que te enseñan a su niña. Los que te enseñaron lo que era el botellón, hace décadas. Los que te descubren calas secretas. Los que dicen vaya tela. Los que fuman. Los que se quedan en la playa hasta la puesta del sol. Los que desayunan gambas. Los que llevan bañadores surferos. Los que hacían, jeje, wind. Los que.....algo d un catamarán. Los que son de allí. Los que te enseñaron el significado de la palabra moraga. Los que te descubrieron el Arrecife de Las Sirenas. Los que pescaban pulpos, hasta 24 en una mañana. Los que te ponían aceite de oliva en las picaduras de las medusas, por consejo de los pescadores de La Isleta. Los que te llevaban(y llevan) al Club d Mar. Los que te hacían un potaje en El Paraiso. Los que te llevaban a cazar escorpiones y tarántulas, y los cazaban. Los que te enseñaron que es La Feria del Medio Día. Los que te enseñaron que es La Feria, por la noche. Los que te fartaron en Casa Puga. Los que pescaban contigo cañaillas. Los que hacían castillos de arena contigo. Los que te enseñaron lo que es un Pez Rojo.
A todos los que saben que es un Indalo. Gracias. Y ahí estaré yooo, oooooo.
P.D.: Cuando me refiero a los amigos de allí están includos, como no puede ser de otra manera, a los primos y primas, mis tíos, papá y mamá(que son los que me llevaban antes, jeje). También a los amiguetes que se escapan del Pirineo alguna vez con nosotros, porque también son del Sur, de Francia. Claro y, Jareta.

5 comentarios:

Bea dijo...

ah! bendita tierra y todos los que son y la sienten suya!
aqui estoy yo, delante de un ordenador, pensando en la madrugada que me he pegao, que tengo que coger el coche, mirando con odio el mensaje de error que me escupe un informe urgente....voy a ver que nos cuenta che.
gracias, por un momento he estado ahí! aunque durante los 350 días que no estoy siguo estando ahí.
¿que tiene almeria? ¿que tiene para que una vez que la conoces no te vayas nunca por muy lejos que estes?
la respuesta la has dado tu, sergio, la mar, el sol, su silencio y sus sonidos, su luz (a mí me tiene enganchada) y sobre todo su gente, que la hacen tan tan y tan especial.
Un besico a TODOS, me permito la licencia de consideraros mios.

Vane dijo...

Uy la lagrimilla...

Lydia dijo...

Jo Che, me has tocado la fibra, pero no puedo......... esto no es un gabinete de psicología. Buuuaaaaaaaaah.

P.D. Pero este veranito, otra vez solecito, moraguilla .........

Mer dijo...

Que bonito era San José, cuando no había carreteras que llevaran miles de coches allí cada verano, cuando no había agua dulce que nos quitara la sal pegada de todo el día, cuando no había teléfono ni teléfonos móviles, cuando ibas a Monsul y Genoveses y estabas solo, cuando los padres cazaban pulpos y nosotros los exhibiamos como trofeos, cuando era fácil pisar un erizo o una araña en la playa y luego nos echaban mercromina en las heridas, cuando encontrábamos escorpiones y sabíamos que hacer con ellos, cuando cogíamos peces, lapas y cangrejos en las rocas, cuando hacíamos concurso de castillos de arena, cuando veíamos a los pescadores llegar con la barca a la orilla, cuando los padres hacían ponches en la calle y no teníamos hora de acostarnos, cuando venía “el lecherooooooo”, cuando jugábamos en el portal hasta el anochecer, cuando nos invitaban a una tapa de jibia o fritadilla en la viuda, cuando jugábamos a las palas sin cansarnos, cuando hacíamos vacaciones santillana cada mañana, cuando nos obligaban a echar la siesta para luego ver verano azul, cuando hacíamos moragas o nos comiamos una paella en La Isleta, cuando Paco el del kiosco era hippie, …., que bonito era San José

Checho dijo...

Ya has tardao Mer. Sí q era bonito, sí. Pero aún lo es, por lo menos me lo parece, quizás ha perdido parte d su encanto pero eso q dices nunca nadie t lo podrá quitar. Tú si has conocido aquello como nadie, hemos sido unos pivilegiados. Ahora ya lo ha descubierto mucha gente pero nadie lo conocerá como lo conocimos nosotros. Siempre nos quedará nuestra retina, ¿no?.
A ver si no se cargan el Parque.
Besitos.

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