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jueves, 21 de enero de 2010

Hace un año

02 julio 2007

Hace un año

Por estas fechas, justo ahora hace un año, estabamos viajando por Estados Unidos, Nueva York, Las Vegas y San Francisco. Fue un gran viaje. Los USA, he dicho y diré, son un gran país, con una gente muy amable y servicial, bastante abiertos y cordiales, pese al prejuicio estúpido incitado en España, y con una mezcla de razas y culturas bestial. Blancos, negros, mulatos, chicanos, asiáticos, indios, hindús, americanos, pero todos norteamericanos. La naturaleza de este país continente es, como todo allí, grandiosa, inmensa, sobrecogedora. Los Parques Nacionales son dignos de visitar y todo el paisaje en general es impresionante. Las ciudades son como en las películas, sobre todo Nueva York, igual que en la tele y todo allí es gande, qué digo grande, es gigante. Gigantesco. Los edificios, los coches, las tiendas, las bebidas, las hamburguesas, las avenidas, los aeropuertos, los centros comerciales, los parques, las bahías, los policías, los puentes, los carteles de Broadway, los rascacielos, los vasos de café y los donuts. Todo.

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El viaje fue de los que guardas en la retina, muy típico, muy auténtico, muy único ¿Qué exagero? No. Cosas que hicieron de este viaje algo único:


  1. La llegada a Nueva York. Si bien no aterrizamos en uno de los aeropuertos de NYC -La Guardia o el JFK-, aterrizamos en Newark, Nueva Jersey, que está al otro lado del río y es otro estado. El tránsito hacia el metro fue en un tren monorrail, je, je, como en los Simpson y el metro -el metro de Nueva York, wao- nos dejó nada más y nada menos que en el Madison Square Garden -waaao-. La salida a la calle 33 con la Octava Avenida fue, sinceramente, im-pre-sio-nan-te. Me sentí como Paco Martínez Soria en "La ciudad no es para mí" pero al mismo tiempo sentí como se cumplía uno de mis sueños. Un sueño que creció en mí desde la infancia. Visitar NYC. -Otro waaaaaaaooooooooooooo-.

  2. El hotel. El Ye Olde Carlton Arms Hotel de Nueva York. Buaaaaaaaaaah, brutal, que dice mi colega de Teruel, pero bruuuutaaaal. Eso sí, no para todos los públicos. Este hotel es la leche, está en un sitio cojonudo, concretamente en la 3ª Ave, nº160 E con la 25th St, muy cerca de Madison Square Park, al lado del Flatiron, -http://www.google.es/maps?hl=es&rls=SUNA,SUNA:2006-40,SUNA:es&q=carlton+arms&near=New+York,+NY,+USA&cid=0,0,7345352006634787189&ll=40.740511,-73.983155&spn=0,.02&sa=X&oi=local&ct=image-. El hotel es el típico edificio de Manhattan que se ve en las pelis, con su ladrillo rojo y sus escaleras de incendio, lo imagináis ¿no? Pues no. No porque los colgaos que lo regentan, unos tipos ingleses, lo han convertido en un lugar peculiar, distinto, único y auténtico gracias a su idea de que distintos artistas que allí se alojen o vivan decoren las habitaciones, pasillos, paredes, techos, suelos...todo, creando así una obra de arte en cada habitación y en su conjunto, lo que para nosotros fue una casa encantada, algo que sólo puede pasar en Nueva York. Nuestra habitación fue la 5d, llamada Venus, bueno concretamente la Angels Fly in room 5d. Una imagen mejor que mil palabras, pinchad y alucinad... http://www.carltonarms.com/

  3. La comida. Sí, típica. Es decir desayuno, comida y cena como ustedes imaginan. Por la mañana café y bollo, rosquillas y demás bombas calóricas y colesterólicas de un tamaño XXL y todos los días desayunando en un banco de la calle después de atracar el típico carrito ambulante de café americano y donuts. Para comer durante el día...fast food, a saco. Pizzas, pasta, hamburguesas y perritos calientes y qué perritos los de la 5ª Avenida por un dollar, qué buenos, con todos los extras, juas, juas, chucrut, cebolla, ketchup y mostaza. Buah. También chachi los de Nathan's, en Brooklyn, cumplimos con el tipísmo y gracias a Nathan's disfrutamos de otro auténtico viaje en tren hasta Coney Island, cruzando todo Brooklyn. También disfutamos de productos típicos en San Francisco, pero esta vez frutos del mar en Fisherman's Wharf (el Muelle del Pescador), qué os creíais. Ah, y debo recordar también las mejores hamburguesas jamás probadas, aquí cabe la discusión para elegir entre la tomada en el Bronx, en una típica cafetería americana cercana al Estadio de los Yankees, o la degustada en Dolan Spring, en medio del desierto de Arizona. Ambas verdaderas hamburguers.

  4. Las excursiones. Fueron chachis, a pata, en bici, metro, coche, barco...todo por nuestra cuenta. Cruzar el Puente de Brooklyn andando es una recordada experiencia, así como callejear por Harlem, Brooklyn y un poquito del Bronx, o llegar hasta Coney Island, recomiendo darse un baño en la playa de NYC. En San Francisco nos gustó mucho eso de pillar unas bicis y recorrer el Fisherman's Wharf hasta Sausalito, cruzando entre la niebla por el Golden Gate y volver en ferry a la ciudad más limpia que jamás he visto. Pero la excursión más guapa fue la verdadera road movie entre Harleys, camiones y desierto que nos marcamos desde Las Vegas hasta el Gran Cañón del Colorado, ya os lo he contao otras veces...http://chech0.blogspot.com/2006/12/el-desierto-de-arizona-1.html y http://chech0.blogspot.com/2006/12/el-desierto-de-arizona-2-lee-primero.html

  5. La climatología. Nos hizo de todo, lo que daba un punto más de tipismo al viaje. La humedad en Nueva York era muy alta y eso hacía que el calor fuera bochornoso así que cuando llovía hasta se agradecía. En San Francisco fresquito, bueno como dice mi tía Mari "maldito aragonés que al frío le llama fresco", juas. Había que ponerse manga larga. Y en Las Vegas, buaaaaaaaaaaaaaaaaah, buaaaaaaaaaah, calor no, el puto infierno. Comprobados a media tarde los 47º y un viento asfixiante que llegaba del desierto que te ahogaba la garganta, no sé si el termómetro superaría esa marca a medio día, imagino que sí. El agua de la piscina estaba tan caliente como una climatizada en Chernobil. Por cierto, algo nada típico pero sí auténtico fue que nos lloviera un poquito en el Gran Cañón. Y por típico, hasta un tornado tuvimos, que se produjo por las fuertes y sureñas summer storm, típicas en esta época del año y que nos hicieron pasar una noche en Atlanta ya que suspendieron nuestro vuelo.

Bueno estas cosas son las que, entre otras muchas como imaginaréis, hicieron de nuestro viaje una gran experiencia. Recomiendo a todo el mundo que viaje todo lo que pueda, Estados Unidos es un gran destino en el que encontrar lo que buscáis. Buen viaje, ahí van algunas foticos...








3 comentarios:

Ignacio dijo...

Que enivdia me das;: algun dia lo hare yo

Mar dijo...

Y a mi me quedan dos semanitas para irme "pallá"!!!!! QUE NERVIOS MADRE MIA...

Checho dijo...

Ya lo sé ya y tenía que hablar contigo, pa hacerte unos encarguillos...

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